RESUMEN
CAPITULO No. 5, COMO HACER QUE LAS COSAS MARCHEN MEJOR
Cuando las cosas no le estén saliendo
bien, pregúntese si está pensando en cosas buenas o malas. Es evidente que el
pensamiento no positivo atrae resultados no positivos, los cuales pueden
causarnos problemas.
Conocí
a un individuo que había alcanzado cierto éxito, pero una recesión económica
afectó la industria en que trabajaba y él se quedo sin trabajo. Su actitud
negativa se profundizó estimulada tal vez por el hecho de que su hermano era un
hombre de gran éxito y hasta famoso.
Cierto día me comento que una de sus hijas estaba a punto de entrar a la
universidad y las otras lo harían después.
La pregunta era ¿cómo podría costearles los estudios? Al fin y al cabo,
él era “la oveja negra de la familia” mientras que su hermano era el hombre
famoso y de éxito.
Me
dijo que él era un fracasado y que su hermano era el inteligente. Le dije que en lugar de competir consigo
mismo estaba compitiendo con su hermano.
Otra es el desprecio de sí mismo.
Le
aconsejo que empiece por respetarse más, y entonces también empezará a sentirse
orgulloso de su hermano.
Le
recomendé un plan y lo siguió. El primer
paso se refería a su actitud hacia su hermano, hacia sí mismo y hacia su
trabajo. Tenía que dejar de envidiar a
su hermano, le aconsejé que hiciera en una hoja de papel una lisa de sus buenas
cualidades de personalidad, inteligencia, experiencia y habilidad natural. Aprendió a creer en sí mismo de manera
normal. Al mejorar su salud mental, y
con ella su amor propio, los demás empezaron a tenerle más consideración y el
resultado final fue que obtuvo un puesto mejor.
Salir
del negativismo enfermizo y del menosprecio de sí mismo no se logra rápida ni
fácilmente; pero una vez que la persona quiera cambiar, se trace un plan y lo
siga con sinceridad, obtendrá los resultados que desea. Las cosas irán mejor porque la persona se
está volviendo mejor.
¿QUE ES LA LEY DE LA OFERTA?
Es
la operación del principio de abundancia a que se refirió Jesucristo cuando
dijo “Yo vine para que tengan vida y para que la tengan en abundancia. “
De
acuerdo con la ley de la oferta, a usted lo busca su propio bien, y seguirá
llegándole en abundancia siempre que usted no ataje el flujo con pensamientos y
acciones negativas.
Un
joven de unos treinta años me dijo que se encontraba en una situación
desesperada. Lo dejé que hablara un rato
y se desahogara de sus tristes pensamientos.
Observé que tendría de 1.85 a 1.90 de estatura, aunque no parecía porque
estaba muy encorvado, con la cabeza caída sobre el pecho, mientras me daba
muchas razones por las cuales no podía hacerle frente a la situación en que se
hallaba. De pronto le hice una pregunta que parecía una salida de tono:
-
¿Quiere usted
hacerme un favor, amigo?
Me
contestó sorprendido y vacilante:
-
¿Qué quiere usted que haga?
-
Que se pare derecho, lo más derecho que se pueda.
-¿Qué
estatura tiene usted? – Le pregunté.
-
Uno con ochenta y
ocho estando bien derecho.
-
Pues hágame el
favor de enderezarse cuanto pueda. Bien
derecho, hasta su estatura total de 1.88 que la quiero ver. La naturaleza lo ha favorecido con semejante
talla. (Él se estiraba para
complacerme.)
-
¿No se siente
mejor así que cuando estaba agachado.
Le dije que hiciera las
siguientes tres cosas:
Primero, varias veces al
día parece derecho, como si fuera a alcanzar el cielo con la coronilla, levante
la cabeza.
Segundo, piense alto.
Piense pensamientos grandes, pensamientos victoriosos y ganadores. Le di esta
afirmación positiva “Se puede hacer y yo lo puedo hacer”
Tercero, póngase derecho
espiritualmente. Piense en la grandeza de Dios, diga “Todo lo puedo en Cristo
que me fortalece”.
Al final este individuo se
tornó al Todopoderoso y fue edificado.
Nadie modifica una
situación a menos que él mismo cambie. Debemos cambiar por dentro, ser personas
distintas, para poder afrontar y mejorar cualquier situación.
Apunta a la luna.
Aunque no aciertes, caerás entre las Estrellas…
CAPITULO 6.
EL DIA ES SUYO: ¡APROVECHELO!
Los pensadores positivos
obtienen resultados positivos porque aprecian el valor inestimable de un día,
de hoy, no mañana, sino el día presente, y todos los demás días. El día de hoy nos ofrece por lo menos
dieciséis horas de vigilancia que se puedan llenar de oportunidades, alegría,
emociones y realizaciones.
El capitán Max Cleland era
un joven vigoroso hasta una mañana de 1968 en Vietnam, pero antes de que cayera
la noche su robusto cuerpo era una ruina: la explosión de una granada le
arrancó ambas piernas y el brazo izquierdo.
Siguieron meses de sufrimiento corporal y angustia mental y
reajuste. No parecía probable que los
días por venir fueran a ser suyos para disponer de ellos en forma
creativa. Pero Cleland era hombre de
recia y firme fe. Siempre se había
caracterizado por llevar la sonrisa a flor de labio, y en medio de sus
penalidades no perdió la facultad de sonreír, pese a que tuvo sus momentos de
desesperación y sus días en que veía muy cerca la muerte.
Pero sobrevivió, regresó a
su casa y después ha sido dos veces senador en el Estado de Georgia.
¿Cómo se hizo experto de
los días buenos y un genio de la vida victoriosa’ Cita tres principios: 1)
Esforzarse por aceptar el problema. 2)
Encontrar otra puerta que se abra, pues cuando una puerta se cierra, otra se
abre de par en par.3) Dejar que Dios le ayude a uno.
En cualquier parte donde
usted se encuentre, puede aplicar actitudes positivas. Éstas son:
1.
Sea
entusiasta.
2.
Vea lo bueno.
3.
Espere lo
mejor.
4.
Aprenda que
usted puede hacer el cambio.
5.
¡Crea!
Si ha desperdiciado
oportunidades, vuelva el pensamiento al día de hoy. Adquiera conocimientos de la experiencia
pasada, pero no pierda el tiempo en autopsias.
Aprecie los grandes valores inherentes a este nuevo día. Visualice otras oportunidades mayores que le
esperan, pero sobre todo, nunca minimice las que tal vez se esconden en una
situación difícil. El oro se encuentra
entre la roca y lo mismo sucede con las oportunidades en la vida.
El día es suyo. ¡Aprovéchelo! ¡Agárrelo! ¡Amelo!
¡Vívalo!
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